Pronto se darán cuenta que el cortometraje PROCREO es un derroche de imaginación.
Estamos ante un nuevo universo donde lo sugerente mantiene el ánimo suspenso, como lo sabe hacer también la belleza. Este cortometraje explora los espacios bajo la lupa del cineasta y el corazón del que quiere experimentar. Se trata de un corto fragmentado narrativamente pero que pronto nos deja pistas de lo que es y de lo que va a ser, es decir, cada plano nos inquieta y nos anticipa, con cuidado, lo que va a pasar.
Estamos, ante un cortometraje de una gran fragilidad, idea que contrasta con lo pesado y duro de los materiales: metales, aceites, maquinaria… Todo ello aportando pequeñas pesquisas a la construcción de un mundo que emociona, que se ve sincero. Alguién que crea, que trabaja, que da vida; probablemente, y de manera genial, estamos ante el artesano de hombres.







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